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Archive for 31 agosto 2012

Diccionario D.F. ilustrado

“Todo lo que el Distrito Federal representa para la patria y su relación con el resto del país”.

Así comienza este librito que me encontré en un puesto de revistas usadas. Lo sacó en 1974 Fernández Editores y la que tengo en la mano es la 3ª re impresión de 1980. La idea me parece muy buena.  Compila datos de interés general y de interés nerdo: biografías de personajes destacados, episodios históricos relevantes (según la visión oficialista, claro), los barrios típicos, sitios de interés en las delegaciones, historia de algunas zonas y más datos de interés para locales y turistas.  A lo mejor me llamó la atención por la natural curiosidad de nerdo y por el uso que le puedo dar como enseñante de la lengua española a extranjeros que vienen a esta ciudad a conocer la cultura y comunicarse en este idioma.

El estilo del librito de consulta es como el diccionario Academia que muchos usamos en la primaria. Los monitos son por el estilo y la información es ligera y más que concesiva con las normas editoriales imperantes en una década claramente dominada por el presidencialismo conservador y soso característico del PRI. En una primera hojeada, el diccionario me convenció. Sobre todo por el precio: 5 pesos. Por cinco pesos me vine a enterar de datos que igual no me sirven de nada, pero ayudan para romper el hielo en la sala de espera, hacerse el interesante o incrementar el ñoñesco bagaje cultural sobre quiénes fueron y qué hicieron tantos nombres de calle y avenida: Fray Servando, Dr. Vértiz, Cuauhtémoc, Itzcoatl, Contreras, Miramón, Calles, Urbina, Uruchurtu y un largo etcétera. La obra es breve. Incluye mapas y un prontuario  de la República. Tiernamente, también incluye mapas de orografía e hidrografía. Mapas de ríos de la ciudad de México… bonito detalle para el recuerdo, la añoranza y alimentar la frustración. Hoy esos otrora ríos son ríos de coches, caca y esmog.

En su lista de presidentes registra hasta López Portillo. Del 68, menciona, claro, sólo las olimpiadas. Curiosamente, aunque fue impreso en el 74, no registra el mundial de fut del 70. Del movimiento estudiantil, Tlatelolco y la guerrilla, obviamente no pone ni el aroma.

Como obra de referencia facilona tipo lectura de sanitario, el librito es pasable. El gran pero que encontré está en su flaco laicismo. Quienes redactaron encontraron que lo más interesante eran las iglesias, los conventos, monasterios y lugares similares en delegaciones, barrios y pueblos del Distrito Federal. Dan una cantidad de detalles y datos  sobre estos sitios que de pronto el diccionario parece una guía sacra de la capital. Las entradas de la Virgen de Guadalupe y la Basílica de la misma, reiteran y re aseguran que la dicha virgen se le apareció al “humilde indio Juan Diego” y que en la tilma se venera la auténtica imagen (sic) de la mamá de Jesucristo.  El oficialismo no pierde oportunidad. En la entrada sobre las olimpiadas se dice que para que se realizaran en este país, “uno de los mejores y más queridos gobernantes que ha tenido nuestro país, el Lic. Adolfo López Mateos, fue un instrumento esencial para el otorgamiento de tan alto honor  de ser México el centro de la mirada de todo el orbe.” Amén.

La entrada para Frida Khalo tiene su encanto:

“A los 16 años, cuando estudiaba en la preparatoria, sufrió un accidente en un tranvía  que la inutilizó para  toda la vida, evitándole andar, moverse casi y tener hijos.”

En estos años de corrección política dudo que alguien escriba que un accidente te “inutiliza”. Sobre todo si se refiere a la tan aclamada Frida. Me llama la atención que dentro de la inutilidad, quedó inútil para tener hijos, como si tenerlos ya hiciera a una mujer útil. La ficha sigue, pero no mucho. Es parte del encanto, que casi no dicen nada, y lo que dicen tiene más que ver con su papel clásico de mujer que como persona o artista:

“Empezó a pintar. Casó con Diego Rivera. Su pintura es extraña, dolorida y autoexpositora”. Tan tan.

Hoy, cuarenta años después, me gustaría ver una reedición de este diccionario, pero menos zalamero, más documentado y en una encuadernación menos endeble.

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Sushi Makin

agosto 15, 2012 5 comentarios

Segunda vez que voy  y otra vez todo estuvo de maravilla. Es Sushi Makin, ubicado casi en la esquina de Tajín y Eje 6 sur, al sur de la ciudad. Los martes y miércoles tiene 2×1 de un extenso surtido de sushis y rollos de arroz varios. Predominan los que  llevan salmón, un animalito suave y rosado que me cae muy bien y a quien en este lugar traiciono: juraba no comérmelo, pero me lo ponen irresistible. Para la gente que no come algo con ojos, el lugar está puesto, pues hay extenso surtido en rollos con aguacate, queso, pepinos, zanahorias y vegetales diversos.  Los precios están muy cordiales: van desde los 32 pesos hasta 80 o 90. Bien te puedes pedir una orden de un sushi raro y te ponen otro igual o del que quieras. Sólo te van a cobrar el más caro. Dos personas quedan bastante bien con una sola promoción. No se vayan con la finta de que por ser nomás rollitos de arroz se quedarán con hambre.  Eso sí, es refresco o refresco. Les falta oferta de bebidas y aquí viene lo grave: ¡ya no venden chela!  Pues ahí está la invitación.  Es un lugar pequeñito, apenas con unas cinco mesas y pese a los precios, la ubicación y el sabor, no sé por qué casi no tienen gente.  Ora sí que “sepa sushi…”

p.d.: abren diario de 10 a 9 pero las ofertas son nomás martes y miércoles en sushis.

 

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¿Por qué ya no escucho Sentido contrario, de Marcelino Perelló?

Su programa de radio, Sentido contrario, transmitido por Radio UNAM, empezó en septiembre u octubre de 2001 (las fechas exactas ahora se guglean, pero me da flojera hacerlo). Casi desde entonces lo vengo escuchando hasta la fecha con regularidad, pero en los últimos dos años cada vez menos y menos. Entre 2001 y 2012 han pasado muchas cosas en este país y en el panorama internacional. Por citar casos, las invasiones a  Afganistán  e Irak, el agitado 2006 mexicano (Oaxaca, las elecciones, Atenco, etc.), muertes de políticos y personalidades diversas, la victoria de Obama, el actual proceso electoral mexicano, elecciones en el mundo, mundiales de fut, la crisis de 2008-2009, etc. Marcelino ha abordado algunos de estos temas desde su particular estilo, caracterizado por usar fuertes groserías (dicen los ofendidos) al mismo tiempo que eufemismos y conceptos de altura   (cosa más o menos corriente entre la comunidad académica, por cierto -el detalle es que él tiene un micrófono al aire). Políticamente él mismo se define como anarquista revolucionario, según su interpretación de estos dos conceptos.

Marcelino es conocido en la comunidad intelectual y de los medios de comunicación del país por haber sido dirigente estudiantil en 1968. Al mismo tiempo, siempre le han criticado que haya salido corriendo del país de incógnito en una silla de ruedas con un yeso falso. Con este antecedente, se supone que es crítico, contestatario, antisistémico y rebelde; sin embargo, sus posturas ante casos como Atenco, las mujeres violadas en este suceso, las protestas de Oaxaca en 2006, los fraudes electorales mexicanos recientes, los supuestos accidentes en los que han muerto personajes clave como dos secretarios de gobernación panistas, las protestas contra el desafuero de López Obrador, la violencia generalizada, etc., difieren mucho de alguien que se presume revolucionario anarquista.

Coincido con su esceptisicmo, con su cautela a no tragarnos todo a la primera ni ver confabulaciones por todos lados de manera sistemática. Pero muchas opiniones suyas en temas sensibles, como en el caso de Atenco, son  más cercanas a las de los viejos dinosaurios a los cuales se supone que es opuesto. Su programa es variopinto, un tanto  informal y no tiene  la obligación de nada con nadie. Eso se entiende y se tolera que haya una posturas un tanto fáciles y desparpajadas, pero para él todo lo que haga la izquierda institucionalizada en partidos, está mal (coincido), salvo cuando se trata de viejos conocidos suyos (Cárdenas, Morín, etc.). Los movimientos ciudadanos que han salido a las calles en los últimos años, también son parte de la enorme lista de acarreados del pejismo, según él.  Si en 1968 él hubiera tenido la edad que tiene ahora, seguro el movimiento estudiantil sería para él obra de alguna infiltración comunista.  No sé si se trate de un asunto de edad. Tal vez no del todo. Pero hoy, creo que en ideas, posturas y opiniones,  está muy, muy lejos del anarquista revolucionario que presume ser.

Duré tantos años escuchando su programa por una simpatía que prendió en un momento clave. Cuando lo vi por primera vez, por ahí de 1996 0 1997, él coordinaba o participaba en el cineclub de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Me tocó ver que presentara dos películas que, para decirlo de manera cursi y trillada, me marcaron: Saló o los 120 días de Sodoma, de Pasolini y El Topo, de Jodorowsky. Las presentó con anécdotas, opiniones y críticas. Me enganché a ese cine y sus comentarios, en otras proyecciones, me parecieron muy documentados, sólidos y salpicados con una soltura procaz muy amena.  Esa manera de abordar temas desde una amplia y variada cultura general, la escuché en su programa de radio años después. De ahí que por una especie de lealtad o simpatía cultural, seguí el hilo por tanto tiempo. Pero ya he escuchado muchas posturas con las que difiero abiertamente.

Dos, por caso:

  • Las mujeres violadas en Atenco durante el traslado del sitio a los lugares de tención en el DF, inventaron que fueron violadas porque tenían un trauma de amor frustrado hacia su padre.
  • El regreso del PRI no tiene tacha. La gente votó limpiamente y cualquier opinión contraria, es imaginación del alucinado peje y toda la caterva que le sigue, incluidos los movimientos estudiantil y ciudadano.

No soy pejista. Tampoco veo complots por todas partes, pero ya tengo mucho para diferir con Marcelino. Me quedo ya con el recuerdo y ahí dejo el asunto.  Un radio escucha menos no es nada. Afortunadamente, tiene muchísimos salmones leales.

Me encontré al Diablo

Me encontré  al Diablo (I saw the devil o Akmareul boattda,  Kim Ji-woon, Corea, 2010)

El motor de la trama es la venganza que jura cobrar el agente especial  de la policía sudcoreana Soo-hyun (Lee Byung-hun) por la muerte de su prometida a manos de un asesino serial de mujeres, Kyung-chul (Choi Min-sik, Old boy, etc.). Pero la venganza no es declarada para honrar la muerte de la mujer, quien fue brutalmente descuartizada: el agente de policía jura que hará sufrir al asesino tanto como él mismo está sufriendo. Hasta aquí parece que el diablo del título es el peligroso asesino, quien sigue suelto y levantando jovencitas en su camioneta de servicio escolar. Más adelante los papeles comienzan a intercambiarse. La ira lleva al agente Soo-hyun a paladear la venganza: atrapar a la presa, herirla y soltarla para repetir la dosis la siguiente ocasión, hasta que la presa implore perdón. Pero eso no sucede.  Desde hace mucho el asesino ha perdido el miedo a cualquier cosa, no teme a nada, no se preocupa por nadie ni tiene nada que perder. Ante él, el hábil policía está desarmado; todas las torturas, madrizas, huesos rotos y heridas, tendones cortados y más, no son nada para un verdadero insensible.  Tan diabólico es el asesino como el justiciero.

Cuando parece que Kyung.chul está acorralado y condenado a morir a manos de un policía que actúa por cuenta propia al margen de la ley, la trama da un giro que obliga al cazador a ir por los senderos que la presa manda, pues se sabe superior aun en la aparente derrota.

Fue muy peligroso subestimar  a la presa, jugar con ella una y otra vez buscando descargar hasta el último gramo el peso de la venganza que oprime todos los días. El asesino triunfa aun en su sino fatal.  Hay victorias en las que el vencedor queda más derrotado que el vencido.

Choi Min-sik en el papel del asesino violador es un cínico nefasto. Su actuación  despierta aberraciones y simpatías. La película combina acción, suspenso y unas pizcas de canibalismo  en una especie de género negro  ultraviolento y antiheroico.

10 maneras de alcalinizar tu cuerpo

Michelle Schoffro Cook

La acidificación se relaciona con el dolor, el sobrepeso y muchos otros problemas de salud (incluido el cáncer o la predisposición a él). Alcalinizar el cuerpo (lo contrario a la acidificación), afortunadamente, es sencillo. Aquí están diez sencillas maneras de alcalinizar tu cuerpo para tener más energía y vitalidad.

1. Comienza el día con un buen vaso de agua y agrégale el jugo  de un limón. Los limones, claro, son ácidos, pero  tienen  el efecto contrario (alcalinizan) en tu cuerpo conforme son metabolizados.

2. Come ensaladas con limón  y aceite de oliva. Las verduras son las mejores fuentes de minerales alcalinos, como el calcio.

3. Botanea almendras naturales sin sal. Las almendras contienen minerales alcalinos naturales  como el calcio y el magnesio, los cuales ayudan a eliminar el exceso de ácidos en el cuerpo al mismo tiempo que nivelan el azúcar en la sangre.

4. Toma leche de almendra o licuados de fresa  y agrégales polvo verde como espirulina, algas o alguna otra verdura similar. Toma leche de almendras en lugar de leche de vaca, pues ésta facilita la formación de ácidos en el cuerpo.

5 . Camina o haz algún tipo de ejercicio. La actividad física ayuda a mover los residuos de los ácidos que ingerimos y así el cuerpo los puede eliminar con mayor  facilidad.

¿Cuántos vasos de agua necesitas tomar para neutralizar un vaso de refresco? Sigue leyendo para saberlo…

6. Respira profundamente. De preferencia hazlo donde haya aire fresco. Pero no pongas un Glade o un atomizador semejante para tener  “aire fresco”; de hecho evita las partículas que emiten esos productos.

7. Descansa de la carne aunque sea un día… o más, si puedes. Al ser metabolizada, la carne deja residuos de ácidos en el cuerpo.

8. Evita los glaseados y los refrescos. El azúcar es uno de los productos más ácidos que consumimos. Necesitas más de 30 vasos de agua simple tan solo para neutralizar los efectos de la acidificación causada por un refresco de lata.

9. Consume más vegetales. Las papas no cuentan. Bueno, tubérculos como el camote están bien (siempre y cuando no les pongas encima endulzantes o mantequilla).  Los espárragos, las calabazas, los pimientos y otras verduras son una excelente opción.

10. Ponle al germen. Acostumbra consumir gérmenes.  Son extremadamente alcalinizantes y están súper cargados de nutrientes y enzimas energéticas.

 Fuente original: http://www.care2.com/greenliving/10-ways-to-alkalize-your-body-today.html?page=1

Broken Penguins

Saving broken Penguins, one page at a time.

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