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Ahora pegando textos en Tumblr.  Por acá algunos un poco más rolleros.

Saludos…

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La era del fusil (rock de los sesenta)

marzo 27, 2015 1 comentario

La llamada época del rocanrol en México en los años 60, representada por intérpretes como Enrique Guzmán, César Costa o Angélica María y grupos como Los Hitters, Los Teen Tops, Lo locos del ritmo y similares, fue una adaptación acaramelada y conservadora de una música que buscaba lo contrario: marcar distancia con el mundo de las reglas, la autoridad y el núcleo familiar. En México eso era impensable en los años de López Mateos, aun cuando a éste se le consideró el presidente más “rojo” que hasta entonces había tenido el PRI.

A los ritmos de rock que se fusilaron, les enjaretaron unas letras en español que reforzaban el conservadurismo patriarcal-clerical-macho mexicano. Las versiones, que mejor deberíamos decir fusiles, fueron manipuladas con tal intención , que muchas letras de esos covers en español apuntan exactamente al lado contrario que las originales. Si la original era o trataba de ser una crítica al status quo, la versión mexicanizada lo reafirmaba con orgullo y desparpajo infantiloide.

Algunas canciones de rock buscaban ruptura. El sólo hecho de ser negro en los cincuenta en Estados Unidos y aparecer en televisión, ya era un desafío. Y aparte homosexual y exuberante, como Little Richard, más que peor. Pero la versión mexicana de algunas de esas canciones, copiadas por gente complaciente con el presidencialismo y las tradiciones acartonadas, perpetúa, preserva y preconiza el machismo, las jerarquías, el autoritarismo y el conservadurismo cargado de iglesia, patrón y obediencia.

A continuación unos ejemplos, en los que se aprecia cómo el desafío social que buscaba el rock and roll, al cruzar la frontera, dejó en el norte cualquier viso de protesta y se bañó de caramelos, popotitos y un sombrero grande y feo al sur del río Bravo. No perdamos de vista que, efectivamente, con el tiempo, toda rebeldía o aroma a la misma en el rock, aquí y en todos lados, fue (y sigue siendo) exitosamente absorbida por la industria de la música. Vamos a ver sólo algunos pedazos de letras que ilustran la idea que se viene manejando.
Well respected man / Kinks – Un hombre respetable / Hitters

La canción es irónica. Trata sobre un anodino burócrata que por un lado se persina y por el otro se frota cuando ve a la chica de enfrente, mientras que su madre, ya mayor, paga por sexo. Todo en el marco de los buenos modales. Lo “respetable”, en la canción, es clara ironía:

…And his mother goes to meetings / While his father pulls the maid /And she stirs the tea with councilors / While discussing foreign trade / And she passes looks, as well as bills / At every suave young man.

Enrique Guzmán, con aires de hijo de caporal apantallando “chamacas”, elimina la ironía y canta exactamente lo contrario:

De día y de noche he trabajado / y siento satisfacción / Y ahora soy un hombre que les causa admiración / Porque tengo mis millones / y chamacas de a montón […]Soy un hombre respetable, y el mundo está a mis pies… etc.

La que sigue es botón de muestra.

Johnny Be Goode / Chuck Berry – Ven, Johnny, Ven / Los Teen Tops

Chuck Berry cuenta la historia de un jovencito rural analfabeto de un estado jodido, la Luisiana. Pero agarra una guitarra y nadie lo para. Es lo suyo, ahí Jonny refulge y todos lo ovacionan, especialmente su mamá.

Deep down Louisiana close to New Orleans
Way back up in the woods among the evergreens
There stood a log cabin made of earth and wood
Where lived a country boy named Johnny B. Goode
Who never ever learned to read or write so well
But he could play the guitar just like a ringing a bell
Los reyes del fusil, los Teen tops, hacen de nuevo de las suyas con un bodrio que insiste en perpetuar el matrimonio, el aspiracionismo, el amor petete por una “linda chamaca” y lo mismo que las películas de caporales, patrones, “inditas” y serenatas de galán de barba partida.

Agárrense que viene larga:

Nací en Guadalajara donde yo encontré /una preciosa chica que me
enamoré,/ vivía en la llanura / donde sus papás / tenían una granja a la que
yo llegué,/ cansado y muerto de hambre, perdido yo estaba / cuando oí
su voz que me decía así: Ven Johnny ven, ven. (Bis) Ven por favo

Perpetuando el trauma clasista, más adelante dice que de vagabundo pasó a ser un hombre rico y que

[…] ahora con esa chica / me voy a casar, feliz en su ranchito
yo voy a vivir, lleno de chamaquitos / que van a decir: […]

¿Adivinan qué van a decir los chamaquitos? Una oda clásica a la guitarra, al guitarrista y a la actitud de tocar a como dé lugar por la pasión del rocanrol, queda reducida a una trama de película de Pedro Infante y Chelelo.

School day / Chuck Berry – Soy un bueno / Teen tops en voz del mismo pedante.

Chuck vuelve a hacer un himno, un tema sobre mandar a volar la escuela, a los maestros y las obligaciones y rocanrolear: no enamorarse ni cursilerías que inventaba el rey de la malteada y el copete, el Guzmán y compañía. Simplemente desobedecer y rocanrolear.

Up in the mornin’ and out to school / The teacher is teachin’ the Golden Rule American history and practical math / You studyin’ hard and hopin’ to pass / Workin’ your fingers right down to the bone / And the guy behind you won’t leave you alone

Soon as three o’clock rolls around / You finally lay your burden down /
Close up your books, get out of your seat / Down the halls and into the street…etc.

Desobedecer, aunque sea a la maestra, está vedado de las letras de los fusiles que hicieron desde Televicentro y la estación de “la gran familia mexicana”. Véase lo que hizo el mismo zoquete del que venimos hablando (o le ayudaron a hacer y se arrogó el crédito).
En las mañanas salgo yo / y voy contento a estudiar / y llego volado a mi lugar / y soy el primero en contestar / siempre un diez he de sacar y […] Para estudiar y para bailar / yo soy un bueno de verdad…etc.

Dejamos las que faltan para que el desocupado lector googlee, compare y cante con Quique Guzmán las de ayer, hoy y siempre.

What’d I say / Ray Charles – Qué dije / Teen tops

Prohibida por la iglesia de los negros en Estados Unidos por sexosa. En español le quitaron todos los coros, mujidos y lo que hace el chiste de esta canción. Ah, la original dice “sacúdelo, nena, tu sabes cómo”. En español, dame caramelo o paleta o sugus o una idiotez similar.

Tan shoes with Pink shoe laces / Dodie Stevens – Agujetas de color de rosa / Hooligans

Aquí la curiosidad es que una chica se consigue un novio imaginario. Pero en español dice “tengo una novia que es un poco tonta”. Quihúboles. Este novio usa agujetas rosas con mocasines y se enlista para ir a la guerra pero con mocasines con agujetas rosas. En México, hablar de la guerra, ni pensarlo. Y que sea ella la que se consiguió al novio, tampoco. Trastocaba a los “reventados rockeros”.

Maybellene / Chuck Berry – Maybellene / Teen tops

Chuck Berry les da a los chicos lo que piden: coches, emoción y una chica. La canción describe una carrera entre un Ford y un Cadillac. Está basada en un tema country, Ida Red. El mismo infumable que se fusiló ene éxitos de los cincuenta, dice que Maybellene es una chica cruel y no se deja dar un beso. Pfff…

Hay más, como Lonely blue boy / Conway Twitty vs. Muchacho triste y solitario / Enrique Guzmán o Mother in law / Ernie K-Doe vs. Mi suegra llegó / El mismo idiota. Etc.

El punto que destaca es que la industria del entretenimiento en México, desde siempre, vive del refrito, de verle la cara a la gente. Eso no es lo peor, sino que distorsiona lo que copia para que no se salga del conservadurismo trasnochado, hipócrita y ridículo. Así fue y así es, por ejemplo, con las películas que pasan en la tele abierta en las cadenas predominantes: doblajes artificiales manipulados, omisión de escenas y, de un tiempo a acá, con distorsión de la imagen cuando alguien fuma mariguana o distorsión del cigarro mismo, en el colmo de la censura.

Pdta: Ya no es de la época, pero Será que no me amas / Luis Miguel vs. Don’t blame it on the boogie / Jackson Five es otro claro ejemplo de la terquedad de llevar todo al plano de la cursilería, del amor de globo de papel aluminio, del “sintimemuero” o del “soylomejorquetepuedepasar”.

La inentendible justicia mexicana

Este 26 de febrero fueron entrevistadas las periodistas independientes de medios europeos y canadienses Emily Barraza y Nancy Caubet en el programa de radio Así las cosas, transmitido en W Radio y conducido por Martín Hernández y Sopitas. Las periodistas han seguido de cerca el caso de la desaparición y, seguramente, asesinato de estudiantes de Ayotzinapa. Ambas refirieron lo difícil que les resulta explicarles a sus jefes la colusión de las autoridades mexicanas con la delincuencia y lo difícil que es separar unos de otros. Sus jefes, dicen ellas, pese a ser algunos de ellos periodistas de larga trayectoria e incluso conocedores de la realidad latinoamericana, no lo acaban de entender. Dicen que en Canadá o en Europa, les cuesta trabajo entender por qué policías matan a estudiantes, si éstos son el futuro de un país. Cómo la PGR es juez y parte, cómo un alcalde es el principal responsable. Supongo que más trabajo les costaría entender cómo puede actuar el ejército en las calles como si fuera una pandilla y no la (quezque) máxima instancia de resguardo de la seguridad de la nación (¿Cuándo fue la última vez que el ejército mexicano defendió a este país de otro ejército enemigo? Se pregunta el historiador Lorenzo Meyer –EZLN, EPR, activistas, profesores, estudiantes, viejitas y guerrilla no cuentan). Esos jefes de las periodistas tampoco entienden cómo las fuerzas armadas, por instrucción, auxilian primero a la autoridad para atacar al ciudadano antes que al ciudadano atacado por la autoridad. Tampoco van a entender cómo el (ahora ex) procurador general del país se aferra a sostener una versión de los hechos de Iguala que cualquier lector de libro policiaco encontraría increíble, porque en una supuesta hoguera que estuvo muy lejos de alcanzar los grados necesarios para quemar un cuerpo, en una noche de lluvia a cielo abierto, hasta las hebillas de los cinturones y los botones de metal se calcinaron a tal punto que se hicieron fina ceniza, pero los plásticos y uniceles del basurero, intactos.

Si estas periodistas extranjeras se asombran, consternan, indagan, señalan y critican, muy por el contrario, en casa tenemos perritos falderos que le hacen gordo el caldo a la PGR y compañía. Un ejemplo: el pasado 9 de febrero, en un programa vespertino de Radio Red, autonombrado noticiero, Jesús Martín Mendoza, el locutor que dice que es periodista, se mofó, denostó, censuró y encabronó con las declaraciones de Omar García, uno de los sobrevivientes al ataque a los normalistas, y con las conclusiones de los peritos argentinos, nada favorables a la increíble PGR. Mientras pasaba la declaración de Omar García, interrumpía con pujidos, bufidos y de plano la quitó y dijo con manazo en la mesa “basta, basta, no es posible, hombres que no sabían ni hablar, ahora dicen los y las” refiriéndose a la distinción de género del declarante en relación con los padres de familia de los secuestrados. De los peritos, al estilo nazi, dijo que no se atrevieran a desafiar a nuestras (con fuerza en la n) prestigiadas instituciones. Una joyita de tipo. Si le interesa pasar a saludarlo está en tuiter como @JesusMartinRed.

Se están cumpliendo cinco meses del ataque a los normalistas y Murillo Karam (para estos momentos ya fuera de la PGR porque ya se cansó), no logró cerrar el caso más representativo (o al menos el más reciente y difundido) de la podredumbre en la que se encuentra el país, con la policía y el ejército trabajando para el narco, mismo que a su vez es parte de un gobierno que está arrasando movimientos disidentes en estados del país típicamente insurgentes. Disfrazar la represión con máscara de combate al crimen organizado no ha funcionado, como tampoco hacerlo con presuntos programas de apoyo en zonas de alta marginalidad; programas que pasan a ser lavadoras de dinero de las narcoelites del crimen organizado cuyo salario sale del dinero público y los medios se empeñan en seguir llamando (des) gobierno.

Hawai 5-0, y va perdiendo

Ayer tuve la mala idea de chutarme un programa completo de la refriteada serie Hawai 5-0. Las playas turquesas, los cielos azules, las casas a pie de mar, las palmeras, todo muy idílico y, de pronto, en tropel, robocops enchalecados, empistolados y ajuareados para la ocasión persiguiendo afanosos a un criminal, me hacen pensar en el profundo retroceso en el que estamos como humanidad, y más con especímenes como un polecía que está convencido de actuar a favor de la verdad, la justicia y, peor, la democracia y sus sacros valores.

hawai5-0El episodio de ayer era una apología de las invasiones del gringo al Medio Oriente. Unos chicos nerdos eran “víctimas” ideológicas de la Yihad. Tenían arsenal explosivo en una casa y tramaban un ataque. Eran una célula del islam más radical conectado con Al Qaeda ¿En Hawai? Sí. A la que atrapan es a una muchachita rubia de grandes ojos tiernos (la juventud “americana”?). El tira bueno trata de convencerla con sermones de púlpito de que está en un grave error si cree que el terror de imponer al islam va a trastocar los valores de la democracia, las libertades de “América”, la fe en… bueeeno! El choro sigue y sigue. Al final, atrapan a unos operadores de la red que aparentaban ser buenos ciudadanos “americanos”y resulta que eran unos malvados afganos (comillas). Van y le dicen a la chamaca que ya cayeron sus patrones, que ya le pare. Más choro adoctrinador y ella les escupe con los ojos. Luego van con un ex invasor de Afganistán: sin piernas, sin un brazo, con prótesis; están ayudándole a hacer lagartijas (madreado pero satisfecho con el deber cumplido, leo en la imagen) y le dicen que los que lo dejaron así y mataron a todos sus amigos en la invasión, ya están en el tambo cumpliendo justa condena: jum. “Creíamos que eso te haría sentir que valió la pena como quedaste”.

Curiosamente, estoy leyendo esta mañana que todos los días se suicidan 22 veteranos (el nombre cursi que usan los gringos para decir ex militar, ex asesino, ex invasor y ex baboso que va a hacerle el caldo gordo al imperio) en Estados Unidos, 8 mil en un año. 50% tienen probabilidad de sufrir algún trastorno psíquico que los deje mal para siempre o los lleve al suicidio. La mayoría quedan en la pobreza, muchos en la indigencia, el abandono físico, material y emocional. Raro el que agarra un trabajo algo que lo aleje de una pistola.

Nada es gratis en la tele. Ese episodio que vi, obviedad de obviedades, es propaganda pura adicionada con toques de intentos de gracejos entre los personajes (refritísimos de los sesentas, cuando los enemigos eran los rojos). Qué bodrio.

El extraditado

noviembre 10, 2014 Deja un comentario

El pasado 29 de octubre se presentó el libro El extraditado, de Juan Carlos Reyna, en casa Lamm. Acompañaron al autor Lorenzo Meyer, analista político e historiador y Luis Astorga, especialista en el tema del crimen organizado en México. El extraditado al que alude el título es Benjamín Arellano Félix, una de las principales cabezas del narco en este país y una pieza clave que, de hablar, arrojaría mucha luz para entender la crisis de violencia, desgobierno e inseguridad que ahoga al país.

Reyna entrevistó al criminal. Con ese material, declaraciones de testigos protegidos e investigación en archivos, escribió una obra de ficción sobre la cabeza del clan Arellano Félix y uno de los pilares del tráfico de drogas en el país y en el mundo. Algo que lamenta el entrevistado, y así consta en declaraciones, es haber dejado la escuela. Se quedó en la prepa y se quedó con las ganas de ser médico. El libro da cuenta de su trayectoria,  de su paso de persona común y corriente a traficante de whisky, cigarros finos y electrodomésticos para los pudientes de Sinaloa en aquellos años: Amado Carrillo, Félix Gallardo, los jefes de la policía y políticos, entre otros. El siguiente paso fueron las drogas ilícitas, de las cuales, dice, él siempre se ha mantenido alejado por considerarlas inmorales y destructivas. Una doble moral que cuesta creerle, pero que habla de una realidad que sustenta todo el problema: la delincuencia ha crecido alimentada, entre otras cosas, por las carencias y la falta de horizontes de ocupación y crecimiento que conllevan.

extraditado

Una de las interrogantes que le llaman la atención a Lorenzo Meyer es, ¿en qué gastan miles de millones de dólares los narcos? El autor documenta que hay varias respuestas. Por un lado, el narco es tan grande, que no lo vemos. Con el dinero del tráfico de drogas se han hecho ciudades, hospitales, plazas, avenidas, carreteras,  infraestructura a lo grande y se colocan políticos y funcionarios clave. Por otro lado, se ha usado para cumplir fantasías que nacen entre los ambientes de miseria y descuido en los que mucha gente enrolada en la mafia crece. Al respecto, Luis Astorga subraya que los Arellano Félix, en sus inicios, reclutaron a gente latina, nacida en San Diego y a militares de Medio Oriente para capacitar a los pochos y a juniors, hijos de los mismos mafiosos, con lo que lograron un equipo de trabajo muy especializado, disciplinado y, sobre todo, leal. Luis Astorga, autor de El siglo de las drogas, hace un breve recuento del origen de este  complejo laberinto que es el trasiego de sustancias consideradas ilícitas y deja en claro que los negocios ilegales prosperan sólo con la colaboración de las autoridades, sea por acción, omisión o venia.

Entre los aportes más importantes de este libro, se encuentra el hecho de lo difícil que es documentar la historia del crimen organizado a partir de las versiones de los narcos, porque no escriben, no hablan, no conceden entrevistas y las autoridades que trabajan con o para ellos, obvio, niegan todo o dan su propia versión, contando una historia en la que ellas son ajenas e inocentes.

Otro aporte es la constatación de que estamos en un estado narco, financiado y dominado por las mafias y sus intereses. La colaboración es estrecha y la frontera entre funcionarios y criminales es muy delgada. ¿Cómo pudo (o puede) la Tuta exportar miles de toneladas de acero a China? ¿Cómo pueden ordeñar ductos de gasolina, incluso a metros de la torre de Pemex? Hay miles de ejemplos de la connivencia entre el narco y los administradores de las instituciones y los gobiernos. El extraditado es uno de ellos.

Por algo se los echaron (!?)

Esta mañana una persona que trabaja con estudiantes se manifestaba en contra de los cierres de las escuelas. Lo encuentra completamente inútil. Dice que si quieren hacer algo de verdad, que cierren Periférico, las casetas, que paren la ciudad. Que si los medios inflaman cualquier acción que atente contra el tráfico o contra el status quo, que esa es su chamba, a fin de cuentas. Él siempre porta pants de la UNAM muy orondo. Creo que hasta ahí llega su compromiso universitario. Aseguraba que detrás de los normalistas de Ayotzinapan hay grupos como los del PRI que patrocinaban a los porros de la prepa Fresno. Dio a entender que él fue uno de estos últimos. Que no son angelitos los normalistas y que por algo “se los echaron”, acabó esta persona.

AyotziLos argumentos contrarios los desdeñaba generalizando y gesticulando al estilo “nada diferente a lo que yo diga importa”. Ante la explicación de que los movimientos se construyen con la organización, a través de procesos, dijo que la contundencia estilo kamikaze y la inmediatez mediática, tipo pasto para portadas sangrientas al otro día, o nada.

Todo esto me hizo pensar que el suyo es el mismo sentir de millones de mexicanos: si no me afecta, no me importa y pónganse a estudiar, no a andar de revoltosos. La masacre de los normalistas toca otros terrenos mucho más trascendente y preocupantes. Los ejecutores son tan abominables como los perpetradores. Más allá de la antipatía que se pueda tener a la gente que protesta, argumenta y actúa, como muchos normalistas y estudiantes y trabajadores, como en cualquier otro lugar los puede haber dentro de la sociedad, estamos frente a hechos más profundos:

 

  1. El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, declara que sabe que otros funcionarios del estado están coludidos con el narco o trabajan para él.
  2. La policía, al menos probadamente la de Iguala, trabaja para el narco. Al interior de la misma hacen bandas criminales, como Guerreros Unidos.
  3. El presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca y su esposa, Ma de los Ángeles Pineda, son narcos o trabajan para el narco.

 

Aun dejando de lado el siniestro y cínico hecho de que financiamos a bandas criminales policiacas y de funcionarios, porque además de delinquir cobran un salario del presupuesto, estamos en manos de ya no sabemos quién. La procuración de justicia le rinde cuentas al que debe combatir y aterroriza al que le debe rendir cuentas.

 

No es descabellada la hipótesis de que estas son las primeras muestras de un panorama de represión que se avecina. Un calis de lo que puede pasar si la gente quiere salir a protestar ahora que vengan las trasnacionales a arrasar con petróleo, minas, agua, suelos y lo que se atraviese con las reformas energética y hacendaria.

 

La desaparición y, seguramente, asesinato de los normalistas, va más allá de los enraizados odios del pobre hacia el pobre. Apunta a un estado de terror, represión y violencia de estado que no se va a parar en estudiantes pobres. Pueden ser el botón de muestra.

Broken Penguins

Saving broken Penguins, one page at a time.

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