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Archive for the ‘Consumismo’ Category

I.V.A. la selección

septiembre 16, 2013 Deja un comentario

“A todos nos afecta que la selección no vaya al mundial; todos perdemos. Dejaría de haber una derrama económica importante. A todos nos conviene que vaya.” Esto declaraban en un programa de radio hace unos días, muy convencidos los comentaristas de que, de no ir la selección nacional, el país entero sufriría las consecuencias económicas y emocionales. Y los ejemplos eran como éste: “imagínense cuánta gente dejaría de ir a bares y restaurantes a consumir mientras apoya al tri, cuánta cerveza y comida dejaría de servirse. Incluso los que no salen a ver el partido, pero que van al súper a comprar botana y chelas para ver los juegos en familia…” bla, bla, bla. Léase desastre tipo DN-I (invasión extranjera).

TRipierde

1. Es innegable que importantes sectores de la economía como el restaurantero y el de bebidas y alimentos, se benefician de espectáculos que implican una cierta ritualidad de consumo. Creo que nadie desea que miles de familias que dependen de estas actividades económicas vean afectados sus ingresos. Como siempre, ganan más los que más tienen, como las dos grandes cerveceras que acaparan el mercado; la refresquera que domina los refris de todo el país, dos cigarreras anglosajonas y el monopolio de los alimentos procesados certificados vía el sello KMD de Maguen David. El ciudadano de a pie recoge la moronas del pastel que apenas le dejan ver de lejos.

2. En los ejemplos que daban los comentaristas antes referidos, quienes estaban usando micrófonos de Televisa Radio, no mencionan las afectaciones millonarias que sufriría el duopolio mediático de este país (Televisa y TV Azteca) por la exclusividad de transmisión de los partidos y las consecuentes ganancias millonarias por publicidad con los debidos ahorros millonarios en impuestos.

3. El tri sigue teniendo la mejor afición del mundo. Pierde y pierde y la gente sigue fiel. Son veintidós millonarios que no tienen absolutamente nada más que hacer en todo el día más que tocar el balón, cuentan con una enorme infraestructura y presupuesto a disposición y una cobertura mediática de primer nivel. Ganen o pierdan, no dejan de recibir su paga.

4. Detrás de un micrófono con cobertura nacional no es muy difícil moldear la opinión, especialmente en torno a un tema apasionante para mucha gente, como lo es el futbol. Éstos y otros comentaristas arengan en busca de la complicidad de la audiencia para que todo México esté de acuerdo en la desgracia que significaría que no fuera la selección al mundial. Buscan que las masas apoyen la lógica de que el país se privaría de una importante derrama económica (les encanta invocar los derrames) si el seleccionado nacional no calificara. Los principales afectados, sabemos, tienen nombre y apellido y los dedos de una mano serían suficientes para enumerarlos.

Los voceros de los afectados insertan exitosamente la idea de que de once acaudalados arcángeles de calcetas largas depende la estabilidad de la patria.

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Los dueños del planeta: 2005

Ya pasaron 8 años de lapublicación de este texto y la situación va igual o peor. O mejor, para las grandes empresas dueñas del planeta. Pararse frente a un anaquel en una tiendita de la colonia es estar frente a no más de 5 o 6 grupos que manejan la mayor parte de los productos que consumimos, desde un chicle hasta un líquido para limpiar (y ensuciar el agua).

Al final del texto se recuerda que las actividades comerciales locales no son meramente una postura ideológica. Son una verdadera resistencia que puede verse desde la perspectiva económica o sanitaria. Casi todo alimento procesado trae algo impronunciable que seguro algo nos va a causar. O bien, aceptar sin chistar la imposición de oxxos, sevens y xtras es matar de plano las empresas (mini) llevadas por gente común y corriente. Una muestra de estos efuerzos, que deberían multiplicarse, es la actividad del poster aquí incluido.

http://www.jornada.unam.mx/2005/12/31/index.php?section=economia&article=019a1eco

 

Su página en Fb: https://www.facebook.com/MercadoDeTruequeItinerante?fref=ts

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¿Ya le van a cobrar a Walmart?

diciembre 27, 2012 1 comentario

caritaWalmarEl recién estrenado gobierno de Miguel Ángel Mancera está buscando recaudar millones de pesos más para compensar lo que deja de percibir por la erradicación de la tenencia vehicular. Dice que no va a crear nuevos ni a aumentar los impuestos que ya hay, pero va a “reestructurar” más o menos así:

a) el cobro de predio a los particulares para que paguemos sobre el valor comercial del inmueble y no sobre el valor catastral.

b) Reducir el subsidio de la tenencia, para que la paguen los coches que valgan de 300 mil en adelante. Originalmente quedó en que serían de 350 mil en adelante. Igual el año siguiente baja el monto hasta que terminemos pagando los que tengamos coches de 20 mil para arriba, o sea, todos.

c) Van a empezar a cobrarnos a los particulares el alumbrado público.

En la jerga recaudatoria mejica, particulares no incluye, ni por error, a las grandes empresas. Con ellas la vista de los recaudadores sube de peso. La consentida para exentar impuestos a nivel federal y DF es la Walmart y todos sus tentáculos: Sam’s, VIPs, Bodega Aurrerá, Suburbia, El portón, Ragazzi, Superamas y similares, incluido su banco.

De 2004 a la fecha las ganancias de Walmart han aumentado exponencialmente. No paga por cada una de las tiendas arriba mencionadas, paga parejo, como una sola empresa, y así recibe un descuentazo ingente.

En 2011 ganó 380 mil millones y sólo pagó como si hubiera ganado 8 mil millones. Ningún ciudadano normal paga el 2.5%  de lo que ganó.  Tan solo por un chicle pagamos el IVA del 16%.

En 2012 ganó 145 mil millones. Sólo pagó 2 mil 500 millones y dijo que luego iba a pagar 5 mil millones más.

El gobierno capitalino calcula recaudar 7 mil  millones al año por concepto de predial. Tan solo en 2011 Walmart  dejó de pagar impuestos por 8 mil millones. Con que Walmart pagara, nos dejarían de inventar “reestructuras” prediales, tenenciales y luminarias.

Las Walmart de Venustiano Carranza, Coyoacán y Benito Juárez no han pagado el predial de 2005 al 2009.

La tienda de Aeropuero debe más de 9 millones de predio.

El GDF no le cobra a la empresa (que es muchas empresas) más de 24 millones por el predio de 2005 a 2009.

Si le cobraran el predial corriente, atrasado y otros impuestos que la Walmart ha “aplazado” o “diferido”, el GDF se haría, lo menos, de más de 48 mil millones de pesos

Con las nuevas propuestas, el GDF nos va a sangrar más a nosotros ¿y la Walmart? Intocable. Ganando y ganando millonadas y riéndose de la Tesorería cuando hay que pagar.

Con info de Cervantes, Jesusa. Walmart de México: sobornos y escandalosos privilegios fiscales, p. 28-30. En Proceso 1886.  http://www.proceso.com.mx/?p=328620

Las paradojas de la crítica/protesta

septiembre 15, 2012 Deja un comentario

Parece que hay una rama de la crítica social que analiza las paradojas de criticar sin soltar lo criticado. Paco Ignacio Taibo II critica y arenga contra el sistema sin soltar la Coca de lata. Como él, casi todos, aunque a primera vista parezca que no. Amplias mayorías de simpatizantes del anti capitalismo son frecuentes consumidores de muchos litros de bebidas alcohólicas industrializadas producidas por un puñado de familias plenamente ligadas al sistema de producción y dominación capitalista. Muchos también fuman, y en este país todo lo que se puede fumar socialmente aceptado está igualmente controlado por unas pocas familias. O bien, consumen con regularidad drogas blandas y duras, cuya procedencia (salvo raros casos de cultivos caseros, por ejemplo) alimenta al sistema de criminalidad que a su vez está felizmente casado con los sistemas de dominación social y capitalista controlados por mafias de cuello blanco o de bota vaquera.  La lista puede crecer y ser tan purista y exagerada hasta llegar al uso del celular, de tenis de marca, al consumo de galletas marías o algo por el estilo.

Me parece que dentro del sistema capitalista en el que vivimos es inevitable que en diferentes momentos entre levantarse de la cama y volver a ella en la noche, contribuyamos a alimentar al sistema de una u otra manera, aun contra nuestra voluntad. Saliendo del purismo y regresando a la mesura, podemos encontrar que efectivamente hay niveles de consumo y niveles de convicción para restringir o no la cantidad de cacahuates que le aventamos todos los días a la gran bestia.

El otro día, comentando sobre los niveles de agitación social que se están viviendo en el país, me decían que mientras la gente más o menos afín ideológicamente a la crítica y el disenso del oficialismo (otros dirían “la banda”) siga consumiendo masivamente productos evidentemente prescindibles (cigarros, bebidas alcohólicas de marca en diferentes presentaciones, marihuana, coca, piedra, preparados químicos traficables y similares), nada va a cambiar ni mucho menos a fisurar aunque sea tantito al sistema.  Puede haber muchas manifestaciones artísticas de oposición, pero no van a mellar en nada a nada ni nadie mientras tengamos en la otra mano lo que de buena voluntad le compramos al mismo sistema.

Por otro lado, nada garantiza que no consumir estos productos lleve  a lograr avances en la lucha antisistema. Así, quedamos atrapados en la paradoja de protestar y criticar sin dejar de abonar a lo que criticamos. ¿En qué momento podemos romper esta espiral de manera efectiva?

Artífices del derroche

noviembre 20, 2011 22 comentarios

De entrada, el título en español es considerablemente más elegante que el original “The waste makers”. En artífice y derroche hay un cierto sabor a alcurnia que al final no tiene  nada que ver con los sujetos a los que se aplica el epíteto. El derroche, la invención de necesidades absolutamente vanas, y carentes de sustento real, ha sido la especialización del sistema  para mantenerse a flote. Las prácticas comenzaron a gruñir más y  más desde el final de la segunda guerra mundial. Más de cincuenta años después la gallina sigue dando huevos de oro y cada día aparecen más y más cosas o versiones de cosas completamente prescindibles que no acaba de sorprender al ávido público, tan glotón en consumo de cosas (¿bienes?) como de comida (en el caso de México). Ejemplos hay mil. Uno que no me acaba de sorprender  (porque acá todo son sorpresas) es el del agua embotellada. A la tienda del Nieves, donde frecuentemente paso a perder un poco el tiempo, la gente llega pidiendo una Bonafont de a litro. No tengo Bonafont, dice el Nieves, sólo e-pura o ésta (de una marca x). Ay, no, gracias, es que quiero agua ligera. Qué enorme mamada ha logrado la puta publicidad: un agua de marca ya es el colmo del consumismo y la medalla de oro para el sistema. Lograr vender el agua simple sonaría tan insulso y sorprendente  para un hombre sensato del siglo XX en sus inicios, como descabellado y usurero, por decir lo menos. Ya pedir un vaso de agua en una  fonda, no digamos en un restaurante mediano, suena de loco.  Igual en el restaurante mediano sacian  esa extravagancia, porque tomar agua se ha puesto de moda, y si es de marca x o, mejor dicho, Bonafont o Evian o similar, mejor.

De la tienda del Nieves tengo otro ejemplo. Llega un hombre más  o menos de edad madura, algo fornido, macizo, pidiendo  un Suavitel momentos mágicos. Chingo a mi puta tía veinte veces. ¡Momentos mágicos! Vamos, pues. Hasta la enunciación de la marca, la cosa va, pues a cualquiera le toca que la señora  lo mande a la tienda  cuando está a punto de lavarle a uno los calzones y se dé cuenta  de que le falta el champucito que oculta el suadero que deja uno en los calzones, pero el nombrecito mariconazo  de momentos mágicos ya es como para empezar a sospechar. Pues va el Nieves al anaquel, vuelve y le dice este, momentos mágicos se me terminó, pero tengo sin enjuague plus, normal y aroma sensaciones. Si el viejo iba mal, el Nieves  acabó de hacerle segunda. Y dice el cabrón viejo tirando por la borda cualquier asomo ya no de hombría ni de machismo, sino de entereza, cordura, de firmeza individual  elemental: este, deje le digo a mi señora que nomás hay de ésos.

Y uno piensa: ¿en qué momento el sistema pudo incrustar en la gente  la distinción entre un puto momento mágico y sensaciones relax sin enjuague? En los tiempos de ese pobre viejo ni Suavitel había. Ya lavar sus camisas con agua y algo de jabón ordinario era ganancia. Adobar las garras con momentos mágicos  ya está más allá de la comprensión. Y en mis tiempos había un puto Suavitel y listo, de un solo tamaño y ya. Hoy hay una familia de estos champús que da miedo.

Empieza con el regular, o sea la mala traducción de normal u ordinario. Ya aquí ya hay 3 variantes: fresca primavera, fresco aroma de sol y baby. Nótese cómo hasta la sintaxis la deforman, ya no hablemos del léxico. En lugar de poner primero el sustantivo y luego el adjetivo, ponen fresca primavera, traído sin más del inglés.

Los que no tienen enguaje tienen hasta bouqet: 5 variedades más para darle en toda la madre al medio ambiente y acrecentar la cantidad de toneladas de plástico que se acumula todos los días y los millnes de litros de agua que se contaminan. Van 8

Aroma sensaciones. Yo tengo la sensación de que ya se volaron la barda con tanta mamada de aroma y no sé a qué huela esa sensación. Y el problema no es con los aromas, sino con la manipulación de la gente. Insertan la firme creencia de que el aroma nalguita de bebé pachón, no es el mismo que cualquier otro o que hace un efecto diferente en la camisa, suéter o cobija.  3 variantes más, lo que hace 11 posibilidades de fastidiar a la gente. Más los tamaños, chicos, medio chicos, randes, maxi grandes, grandes plus, etcétera.

Desafortunadamente, este fenómeno tiene muchas comparaciones, como las leches alpura y lala en tetrapack, que van desde la de niño y niña hasta la de abuelo y abuela, pasando por la leche para cuarentonas y cuarentones, la deslactosada, la más o menos un poco pero no muy semideslactosada y así literalmente, ad nauseam. En Artífices del derroche se menciona  que ya desde los 50 en Estados Unidos  había desodorantes para él y para ella. Era la simiente para abusos extremos como el rastrillo para mujeres: los pelos de la cara de un hombre, sostienen,  no se comparan con los del sobaco de una dama.

Artífices del derroche / Vance Packard. México: Editorial sudamericana, 1983.

El negocio del agua embotellada II

Hace algún tiempo dejaron comentarios sobre la nota El negocio del agua embotellada… No tengo más información que la que ahí se lee. Pero en la misma consigno la fuente y el mail del centro de estudios del que tomé los datos. Seguramente ahí podrán proporcionarles mayor información.

Mi experiencia con el agua es como mero usuario. Ya llegamos a un nivel en el que en verdad se le niega el agua a alguien, contrario a lo que dice la sentencia:  un vaso de agua no se le niega a nadie. En un establecimiento, uno pide con la orden un vaso de agua simple y ya te dicen “este, tengo agua embotellada chica, ¿le traigo una?”. O sea, el vaso de agua, en su moderno equivalente embotellado, te lo van a cobrar.

Es un problema redondo, porque encima de pagar por algo tan simple, como el agua simple, debemos contribuir a que haya más y más pet contaminante en el mundo, o al menos en nuestro barrio, para empezar.

Yo no acabo de entender por qué un garrafón de Bonafont o de Electropura, cuesta $30!! pesos (sólo el líquido). Y al mismo tiempo hay purificadoras de agua que incluso llenan el garrafón por $8 o a veces por menos, depende de la zona. En el agua “de marca” (vaya expresión), obviamente nos cobran las etiquetas, la botella y la marca; y seguramente la “purificada” no lo está tanto.

¿Se fijan que no venden pastillas potabilizadoras en las farmacias de la esquina? ¿Por qué será? ¿Dónde las venden?

En el colmo del absurdo, hay mucha gente que llega a la tienda a pedir agua de una marca específica y si no la hay, no la lleva. Si iba a comprar litro y medio, no se lleva la de 1 lt. o visceversa. A veces sólo quieren bonafont pero la que dice “baja en sales”, mientras que, dicen, la ePura no lo es; o sí, pero si no lo dice en la etiqueta no se la llevan. Y otra marca, ni pensarlo. Mejor una Coca.

El agua deja de ser eso, agua, para pasar a ser un producto de consumo al que le ponen parafernalia publicitaria y la gente acepta con los brazos y la boca abiertos.

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Broken Penguins

Saving broken Penguins, one page at a time.

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