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Hawai 5-0, y va perdiendo

Ayer tuve la mala idea de chutarme un programa completo de la refriteada serie Hawai 5-0. Las playas turquesas, los cielos azules, las casas a pie de mar, las palmeras, todo muy idílico y, de pronto, en tropel, robocops enchalecados, empistolados y ajuareados para la ocasión persiguiendo afanosos a un criminal, me hacen pensar en el profundo retroceso en el que estamos como humanidad, y más con especímenes como un polecía que está convencido de actuar a favor de la verdad, la justicia y, peor, la democracia y sus sacros valores.

hawai5-0El episodio de ayer era una apología de las invasiones del gringo al Medio Oriente. Unos chicos nerdos eran “víctimas” ideológicas de la Yihad. Tenían arsenal explosivo en una casa y tramaban un ataque. Eran una célula del islam más radical conectado con Al Qaeda ¿En Hawai? Sí. A la que atrapan es a una muchachita rubia de grandes ojos tiernos (la juventud “americana”?). El tira bueno trata de convencerla con sermones de púlpito de que está en un grave error si cree que el terror de imponer al islam va a trastocar los valores de la democracia, las libertades de “América”, la fe en… bueeeno! El choro sigue y sigue. Al final, atrapan a unos operadores de la red que aparentaban ser buenos ciudadanos “americanos”y resulta que eran unos malvados afganos (comillas). Van y le dicen a la chamaca que ya cayeron sus patrones, que ya le pare. Más choro adoctrinador y ella les escupe con los ojos. Luego van con un ex invasor de Afganistán: sin piernas, sin un brazo, con prótesis; están ayudándole a hacer lagartijas (madreado pero satisfecho con el deber cumplido, leo en la imagen) y le dicen que los que lo dejaron así y mataron a todos sus amigos en la invasión, ya están en el tambo cumpliendo justa condena: jum. “Creíamos que eso te haría sentir que valió la pena como quedaste”.

Curiosamente, estoy leyendo esta mañana que todos los días se suicidan 22 veteranos (el nombre cursi que usan los gringos para decir ex militar, ex asesino, ex invasor y ex baboso que va a hacerle el caldo gordo al imperio) en Estados Unidos, 8 mil en un año. 50% tienen probabilidad de sufrir algún trastorno psíquico que los deje mal para siempre o los lleve al suicidio. La mayoría quedan en la pobreza, muchos en la indigencia, el abandono físico, material y emocional. Raro el que agarra un trabajo algo que lo aleje de una pistola.

Nada es gratis en la tele. Ese episodio que vi, obviedad de obviedades, es propaganda pura adicionada con toques de intentos de gracejos entre los personajes (refritísimos de los sesentas, cuando los enemigos eran los rojos). Qué bodrio.

La oportunidad de la clase media

La oportunidad de la clase media

Por INDIGO STAFF

clase media

Fuente: http://www.reporteindigo.com/indigonomics/la-oportunidad-de-la-clase-media

Me gustaría comentar algunos enunciados de esta nota.

 

 

Tras décadas de esperar el momento en que el país despierte, México inicia el 2014 con la posibilidad de disminuir la brecha de desigualdad entre las diferentes clases sociales

 Esta cabeza de la nota es clara: el “despertar” debe entenderse como “por fin entran a placer y con la ley enrollada hecha a modo debajo del brazo las trasnacinales a mamar hasta la saciedad, si la hay, los recursos de México”.

Hoy México puede alejarse de la imagen que nos ha caracterizado en los últimos años, donde los cárteles de la droga, la violencia que prevalece en varios estados, la maquila a precios de hambre y las zonas marginadas es lo primero que viene a la mente para los extranjeros.

¿Cómo va a “alejarse”, si todos los días las cifras de asesinatos crecen, EPN tiene en su primer año más muertos que Calderón en el suyo,  y los actos de represión ya están en ciudades quezque progre, como el DF? ¿Se va a alejar ocultando las cifras y bombardeando a los medios, aunque protesten (v.gr., Proceso) con propaganda?

Si bien en el mundo la competencia por la creación de empleos será cada vez más intensa y las empresas mantendrán la tendencia a subcontratar cada vez más sus procesos con la finalidad de reducir sus costos, evitar el pasivo laboral y con ello reaccionar ágilmente a cambios en la demanda, nuestro país tiene una ventana de oportunidades que debemos aprovechar.

En los siguientes 15 años, el número de personas en edad laboral en México pasará de 47 millones a 70 (Gallup). Esto significa que para el 2030 uno de cada dos mexicanos será económicamente activo.

No olvidar  que más del 60% de los económicamente activos lo están en la informalidad, y eso según cifras oficiales. ¿Estos 47 millones se refiere a informales o a formales? ¿Vamos a tener 70 millones en formalidad, informalidad o campechano? ¿Uno de cada  dos va a trabajar? ¿Incluyendo menores y ancianos?

La fórmula de crecimiento parece ser sencilla, más educación equivale a más empleos especializados, lo que significa mejores salarios. En los 90 el Tratado de Libre Comercio de America (sic) del Norte (TLCAN) nos trajo la esperanza de un cambio revolucionario, pero al final solo consiguió generar trabajos de mano de obra barata. Hoy la propuesta debe ser diferente si queremos mejorar a la clase media.

¿Qué garantiza ese “la propuesta debe ser diferente”? Es como la señora (Mex) que le cree al marido (EU) cuando le dice que ya no le va a pegar y que de veritas que ya no vuelve a tomar –de veritas.

 

Sin embargo, parece que hoy finalmente nuestro país es atractivo para industrias de producto final que son las encargadas de crear empleos mejor remunerados. En palabras de economistas, este tipo de trabajos son los que generan prosperidad en la población.

¿Qué economistas profieren esas “palabras”? ¿Los alineados? ¿Los que entienden explotación como prosperidad? ¿Prosperidad en la población político-mafiosa-empresarial o en la proletaria?

Las señales del cambio se han hecho presentes, por primera vez en muchos años vemos que el flujo de migrantes a Estados Unidos tuvo un saldo negativo, es decir, recibimos más mexicanos regresando de los que fueron a buscar una oportunidad allá.

Bueno, esto es burla. No vienen porque su país sea un volcán de bonanza en efervescencia; vienen porque en el norte no hay trabajo y porque el racismo y las redadas, en la práctica, no paran.

Muchas compañías extranjeras ya ven un cambio y están dispuestas a apostar por México. De acuerdo a un estudio de Brookings Institution, actualmente hay más empleos relacionados con la industria automotriz en México que en todo el mediano oeste de Estados Unidos, y al menos 100 mil nuevos empleos se han creado desde el 2010.

¿Dónde está el “mediano oeste”? Los países desarrollados ya no quieren coches. Es un hecho y lo han documentado fuentes como The Economist. Esta industria se está enfocando en países emergentes, con India y China a la cabeza. Venden más en estos países y regiones como LA que en Europa occidental pudiente o incluso EU. Este párrafo vende la idea del coche como modelo de pujanza cuando éste va en pleno declive. ¿Quién compra una PC de escritorio ahorita, por poner un ejemplo?

Los puestos de trabajo de más alto crecimiento se están dando en la industria de manufactura, aeronáutica y, sobre todo, en la industria automotriz. De acuerdo a datos de la Secretaría de Economía la industria de autopartes genera 600 mil empleos.

Grandes empresas automotices como General Motors, Ford, Chrysler, Honda, Mazda, Nissan, Audi y Volkswagen han anunciado planes de expansión con una inversión estimada de 10 mil millones de dólares para los próximos años.

Mismo comentario anterior.

Mejores salarios

Los salarios en México han mostrado un incremento en relación a los niveles que existían antes de la llegada de las empresas automotrices, aún y cuando sigue siendo una fracción del salario que se percibe en Estados Unidos.

Otra burla insensata. Carajo, hay que estar muy pero muy alienado para asegurar que hay un “incremento” salarial. Pero si en este mismo periódico han sacado coloridas gráficas en las que se demuestra el abrumador declive del poder adquisitivo en los últimos 30 años. ¿De qué están hablando?

En contraste, un obrero gana el doble de lo que se le pagaba anteriormente por su trabajo en una maquiladora de frontera y los obreros calificados reciben un 30 por ciento adicional.

Qué cómodo que esta nota no la firma alguien. Ponen Indigo Staff (y por qué carajo les da pinches pelos usar el español? ¿No puede poner personal de Índigo, La redacción o Índigo a secas? Staff… como si fueran una empresa gringa, “woey”). Y es cómodo que nadie en persona quiera enfrentar esta burla: “un obrero gana el doble de lo que se le pagaba anteriormente por su trabajo en una maquiladora de frontera y los obreros calificados reciben…” ¿Y qué hacen con eso, si toda la canasta básica está 800% arriba de lo que estaba hace 20 años?

Para lograr transformar la oportunidad en realidad tenemos que cambiar el enfoque de la educación en nuestro país, posiblemente debemos de involucrar a los padres de familia en los cursos de vocación profesional de los hijos y hacer de su conocimiento cuales son las áreas de oportunidad, necesitamos mas (sic) ingenieros, técnicos especializados, proveedores de servicios que logren satisfacer la demanda que hoy existe y hacerlo antes que otro país lo haga.

Eso es… “cursos de vocación”. Más capacitados y menos educados. Porque una cosa es mandar a capacitar y otra mandar a educar. Educados, ni dios lo mande. Nomás capacítenlos, pa qué quieren que anden de educados y revoltosos reclamando derechos y esas cosas del diablo…

Tenemos que crear la infraestructura adecuada y para esto se necesita no solo inversionistas sino gente capaz de llevarlo a cabo: especialistas en logística, comercio internacional, gente que pueda hablar varios idiomas, obreros especializados que puedan tener certificaciones en su área. Todo esto mejorará los salarios y, por consecuencia, a la clase media.

A darle más en la madre al planeta con el así llamado “progreso”; que beneficia a las cúpulas, a las clases  selectas con pedigrí y despoja a los de siempre. O en el mejor de los casos, les da “salarios competitivos”.

De acuerdo a cifras de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), solo el 36 por ciento de los mexicanos entre los 25 y los 64 años tiene un certificado de preparatoria, el 45 por ciento se mantiene en la pobreza con niveles inadecuados de salud.

La gran desigualdad en las clases sociales es algo que ya conocemos, aprovechar las oportunidades que se nos presentan es algo que debemos aprender.

“Es algo que ya conocemos”. O sea, no hagamos nada para que el sistema de desigualdad nos quite la bota del cuello, no, no nos metamos en problemas. Aprovechemos la oportunidad de cambiar de posición la bota del señor. Eso es “aprovechar las oportunidades que se nos presentan”. Las oportunidades son servir al patrón con “cursos de vocación” dirigidos a  capacitar “obreros especializados que puedan tener certificaciones en su área” .  

 

¿Quién es clase media?

La definición de clase media en México ha sido motivo de polémica en los últimos años. Mientras que para algunos vivimos en un país donde la clase media prevalece, otros aseguran que la pobreza continúa creciendo sin control, por lo que siempre se corre el riesgo de manipular la información con motivos políticos.

Si la referencia de la gente es la tele, la prensa regiomontana, el radio de los mismos dueños de la tele y el Internet lo usan para ver videos de gatos, no es de extrañar que de su boca salga: “algunos vivimos en un país donde la clase media prevalece”.  “Otros aseguran…”  Otros, otros, unos rojillos que “dicen” que hay pobres y que son muchos y cada vez más. “Se corre el riesgo”… de leer en la prensa estas notas de loas al “progreso” priista a costa del saqueo a la nación.

Al respecto, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha realizado esfuerzos para clarificar lo que se debe entender por clase media. De acuerdo con el instituto, una familia promedio dentro de este estrato social cuenta con aproximadamente dos hijos que reciben educación en escuelas públicas.

Ah, cabrón, “esfuerzos para clarificar lo que se debe entender por clase media”. Reír, llorar, voltear los ojos al cielo, entornar los ojos como cuando a uno le quieren ver la cara… ¿qué hacer ante estas declaraciones? Esos esfuerzos deberían hacerse por dejar a la gente en paz. Ya no digamos por que el Estado cumpla con sus obligaciones. Ahora resulta que hay que esforzarse por definir a una clase social.  

Asimismo, lo más probable es que un hogar de clase media cuente con al menos una computadora y gaste alrededor de 4 mil 380 pesos trimestrales en ir a comer a restaurantes. De acuerdo con los datos del INEGI, la mayoría de los jefes de familia de estas viviendas se encuentran casados y han cursado al menos la preparatoria.

Comida corrida,  60 pesos, por 5, 300, por cuatro, 1,200, por tres meses, 3 mil seiscientos. Es el gasto trimestral “en ir a comer a restaurantes” para una persona. Porque si trabaja como asalariado de lunes a viernes (raro, porque hartos trabajan seis  días), debe comer, y come en una fonda (¿cuenta como restaurante?). Le quedan 780 pesotes para sus otros tres ideales y felices familiares con los que ha forjado un hogar. Otra: hay quienes han cursado dos posgrados y no pueden salir de casa de los padres. Haber pasado por una prepa no garantiza ser clase media.

Por lo general, una familia de clase media cuenta con un integrante asalariado con contrato escrito en una empresa del sector privado y una tarjeta de crédito a la que se abonan alrededor de mil 600 pesos mensuales. Los clasemedieros son dueños de su propia vivienda o la están pagando con sus propios recursos o a través de un crédito de interés social.

“Dueños de su propia vivienda”.  Definición de vivienda, por favor, porque si vamos a estar igual que con los salarios que dicen que aumentan y que eso aporta a la sonrisa y el bienestar de la “clase media”… ¿Vivienda se entiende a partir de cuántos metros cuadrados? ¿40? Las “casitas” hacinadas hechas de tablaroca hasta la punta del cerro,  ¿cuentan?

La clase media mexicana

Si al azar se toma un hogar de clase media, lo más probable es que…

> Cuente con computadora
> Gaste 4 mil 380 pesos trimestrales en alimentos y bebidas fuera del hogar
> Abone alrededor de mil 660 pesos mensuales a una tarjeta de crédito
> Hay al menos un integrante asalariado con contrato escrito y labore para una empresa con razón social del sector privado
> La cabeza del hogar tenga al menos educación media superior
> El jefe o jefa del hogar está casado
> El número de integrantes de la familia es de cuatro
> Los hijos asistan a una escuela pública
> La vivienda sea propia o se esté pagando y se haya financiado con recursos de la familia o crédito de interés social

Y lo más probable es que si leen esta nota, se sientan a salvo, se chupen el dedo, prendan (enciendan… bueno fuera que la prendieran con un cerillo) la tele o el Internet para ver videos chistosos y llamen revoltosos y huevones a cualquiera que salga a la calle a protestar por las reformas que, sin lugar a dudas, harán que “Tras décadas de esperar el momento en que el país despierte, México inicia el 2014 con la posibilidad de disminuir la brecha de desigualdad entre las diferentes clases sociales”.

 

Nuestro país ya es atractivo para industrias de producto final, que son las que ofrecen empleos mejor remunerados. Este tipo de trabajos son los que generan prosperidad en la población

 

“Próspero” año nuevo, “estaf de Índigo”.

 

La tele abierta y la de cable

Muchas personas afirman con aire de distinción que ya no ven tele abierta. Abierta es un adjetivo cómodo pero completamente inadecuado en este caso, una contradicción aplicado a algo que prácticamente sólo tiene dos caras, una mala y la otra peor. Decir tele abierta es televisa y teve azteca, más el 22, el 11 y casi que ahí se acaba la oferta. Parece que con las nuevas televisiones HD se captan sin problema algunos canales de paga o de la banda digital. Por la mal llamada tele abierta pasa toda la cantidad de adormecimiento, mentiras, lavado de coco y el grueso del adoctrinamiento que las televisoras inyectan por medio de noticieros, programas de llamados debate, opinión, lectores de teleprompter, etc. Aparentemente, por la tele abierta se dan vuelo con la difusión de la idea de belleza, salud, estilo de vida, conductas, valores, aprecios y desprecios y todo lo que contribuya a sentirnos mal con lo que tenemos, a ser más y más aspiracionistas, consumistas, indiferentes, individualistas y recelosos de lo diferente, de lo que no se ajusta al modelo “Disney-telenovela-fut-McDonald’s-cristianismo-patrioterismo”.  En una sobredosis que recientemente me di de tele por cable, vi la misma receta prescrita desde una tele a veces doblada al español con contenidos totalmente alineados a lo que acabo de decir sobre la tele abierta. En la abierta es Juan Pérez, galán de barrio, quien impone el machismo que considera que hace falta, o Juana Pérez la que dice lo que es ser mujer. En los programas gringos de tele por cable cambian los nombres y un poco los contextos, pero al esencia es la misma, más una dosis de patrioterismo cerril y la celebración de lo soso o del individuo que pisa a todos con tal de plantar la bandera del yo ante todo en la cima de todo.

tele

De la tele he sacado cosas buenas. Recientemente viajé a la Baja California a partir de lo que vi en un programa de la tele. Decía el viajero del programa que alguna vez en la vida había que ir a Bahía de los Ángeles. Y fui a partir de su recomendación. Lo agradezco, porque el lugar es realmente uno que vale la pena visitar. Enclavado en la sierra desértica de esa parte del país, es un poblado con una bahía de intensos tonos azules, mar tranquilo y cielo estrellado hipnotizante; no hay nada y hay todo al mismo tiempo, dependiendo de dónde se mire. Como ese ejemplo hay más, y llegamos al lugar  común de que la pistola no es ni buena n ni mala; lo es quien la usa y para lo que la usa. La tele, abierta o por cable, es ubicua y reina de donde se coloca. Usualmente embelesa y hace pensar que hay una tele mejor que otra. A lo mejor es como el cigarro, que con filtro, sin él, ligero o puro, al final invade y hace lo que se le antoja en el interior de uno. A lo mejor para ver la tele sin que ella lo vea a uno, o se la vea a uno, habrá que apagarla para volver a ella con otros ojos y otra disposición.

Los periodistas / Vicente Leñero, 1978

Novela casi de mi edad en la que se describe minuciosamente el asalto al Excélsior por parte de esquiroles al servicio de Echeverría y de intereses empresariales alineados a su gobierno, y la consecuente salida de Julio Scherer y su equipo de colaboradores, entre los que se encuentra, como de los más allegados, el autor de la novela.  Ya estaría muy a destiempo ponerme a aplaudir el estilo ágil, ameno, fluido y etc. con el que Leñero presenta los hechos, aun cuando incluye minutas, actas, órdenes del día y demás fuentes de respaldo. Como se sabe, tras haberles quitado el Excélsior a los cooperativistas que lo manejaban, varios de éstos se fueron a fundar la revista Proceso.

Como seguramente en su tiempo se remarcó, aun a más de treinta años de distancia no deja de inspirar identificación y una especie de sentimiento de catarsis leer los nombres y apellidos de agraviados y agresores. Al mismo tiempo, agrega un sabor a viaje en el tiempo leer sobre el nacimiento de una revista y tenerla encima de la mesa dos mil números y treinta y siete años después -y contando.

Nada que se diga de Echeverría o de López  Portillo  sorprende, pero sí me sorprende que la novela haya aparecido apenas dos años después de los hechos, en los que participaron altos funcionarios del gobierno, el presidente saliente y el entrante, para empezar, y personajes siniestros, para continuar, como Zabludowsky y Agustín Barrios Gómez.

Hoy, el Excélsior es propiedad de Olegario Vázquez Raña, el mismo dueño de Cadena 3 (canal 28 de señal abierta), el hospital Ángeles, Grupo Imagen, Grupo Financiero Multiva, los Camino Real y, casi, la Cruz Roja. Ahora y desde antes, ya no es el periódico que era cuando lo llevaban los cooperativistas bajo la dirección de Julio Scherer. Que se sepa, Olegario no escribe, los Ealy de El Universal, menos. Rupert Murdoch tampoco. En estos tiempos es difícil que el director de un medio impreso importante escriba, en el medio o en otra parte. Desde hace décadas la mayoría de los diarios son propiedad de conglomerados empresariales y están muy lejos de ser medios informativos.

periodistas

Nación TV

Roberto Gómez Bolaños es un buen ejemplo para empezar. Como muchas cosas en este país, él viene de la transa, el cochupo, la mordida, la corrupción, el nepotismo y la violencia. El autor documenta que era parte de la pandilla del Negro Durazo y Luis Echeverría que operaba en la colonia Del Valle. Para completar el cuadro, sobrino de Díaz Ordaz. Con el tiempo, y con esos conectes, se enquistó en la televisión mexicana y latinoamericana hasta el día de hoy, gracias a una caricatura (¿pleonasmo?) que sustituye a los personajes de carne y hueso y sigue la misma línea gastada  de “cachetadas y pastelazos” que refiere Mejía Madrid. Por supuesto, perpetúa al muerto de hambre sin casa que hace lo que sea por un pedazo de pan, al pobre con ínfulas de rico y al idiota conformista como candidato a seguirlo siendo, porque así es la vida y no vale la pena querer salir del agujero-vecindad donde se vive. Fue a llevar el cáncer de sus gracejos a Chile y Argentina durante las respectivas dictaduras; se cuadró ante Pinochet y Videla y ellos lo recibieron como jefe de estado. Al día de hoy, tal vez media Latinoamérica lo abomina, pero la otra mitad lo idolatra y lo seguirá haciendo quién sabe por cuántas generaciones.

 

En esta novela, Fabrizio Mejía presenta instantáneas de momentos clave en la historia de la televisión en este país, que en realidad se reduce a la historia de tres hombres, abuelo, padre e hijo, desde siempre  rodeados del sistema, presidentes, saqueadores disfrazados de empresarios, mafias, lujos, mujeres y una enorme alfombra debajo de la cual esconder las toneladas de porquería que cuesta mantener la caja idiotizante encendida perpetuamente.

Hoy es lugar común  -y no por eso menos cierto- decir que prácticamente no podemos hacer nada sin que de alguna manera beneficiemos a Carlos Slim: levantar el teléfono, usar un cajero, prender la luz, conectarse a Internet, tomar agua, encender el coche, en fin, casi lo que sea. Con los Azcárraga y Televisa ocurre algo similar, según se lee en Nación TV. Hace poco murió el celebrado arquitecto Pedro Ramírez Vázquez. El INAH se regodea con el mote “el arquitecto que construyó para la gente”. Puede ser, pero entre esa gente debería especificar la que se apellida Azcárraga o Sada: les hizo el Estadio Azteca y la Basílica de Guadalupe, dos templos para estar perfectamente amaestrados (sin contar que coordinó las olimpiadas del 68 y siempre fue incondicional del Ordaz y subsecuentes). Comprar cualquier cosa que se anuncie en la tele, es aportar para que este Emilito, como su padre, pueda escaparse de los tormentos de ser millonario y poderoso en súper yates de millones de dólares que miden casi lo mismo que una manzana donde vivimos los de a pie.

naciónTV

Nación TV cuenta con nombres y apellidos la macabra boda indisoluble entre los que administran el país y los que se encargan de apaciguar a los administrados. Por supuesto, no puede quedar al margen de esta ceremonia el administrador de los administradores, el narco, que se pasea como por su casa entre sets, estudios, grabaciones y camerinos repartiendo golosinas para que los rostros bonitos de los programas matutinos salgan con bríos a promover las campañas contra las drogas y los valores familiares. Es una realidad que lo que no sale en la tele, para la gran masa, no existe. Esta historia de la televisión mexicana, la de una familia, la de un hombre, nunca la va a contar Krauze. Si tienen tele, mejor úsenla para ver películas interesantes.

Que está bajando el crimen…

Hace unos días la PGR anunció que todo lo relacionado con el narco y la llamada guerra contra el mismo, será clasificado como información confidencial hasta, por lo menos, 2025 (!).  Nombres de bandas,  zonas de acción, crímenes y detenciones, entre mucha otra información, no podrá conocerse sino hasta dentro de dos sexenios. El jueves pasado, las primeras planas de periódicos como La Razón, Excélsior y otros igual de paleros, destacaban que el crimen está disminuyendo notablemente.

Está claro: escena uno, escondemos la información; escena dos, decimos que el crimen ya es cosa del pasado. La tercera escena es que nos traguemos el cuento plácidamente. Por supuesto que no es otra cosa lo que pide la gente en este país, pero una cosa es que efectivamente haya control del crimen y otra que sea una tomada de pelo con apoyo mediático, para no variar.

Se presume que el crimen está bajando y al rato dirán que no hay de qué preocuparse y que el PRI llegó para salvarnos y ya cumplió, asunto terminado y a dejar de criticar el “progreso”. Mientras, a tragarnos sin agua las extorsiones (renteadas), asaltos, secuestros y demás violencia que se vive todos los días en todos los rincones del país.

bajaCrimen2013

¿Por qué ya no escucho Sentido contrario, de Marcelino Perelló?

Su programa de radio, Sentido contrario, transmitido por Radio UNAM, empezó en septiembre u octubre de 2001 (las fechas exactas ahora se guglean, pero me da flojera hacerlo). Casi desde entonces lo vengo escuchando hasta la fecha con regularidad, pero en los últimos dos años cada vez menos y menos. Entre 2001 y 2012 han pasado muchas cosas en este país y en el panorama internacional. Por citar casos, las invasiones a  Afganistán  e Irak, el agitado 2006 mexicano (Oaxaca, las elecciones, Atenco, etc.), muertes de políticos y personalidades diversas, la victoria de Obama, el actual proceso electoral mexicano, elecciones en el mundo, mundiales de fut, la crisis de 2008-2009, etc. Marcelino ha abordado algunos de estos temas desde su particular estilo, caracterizado por usar fuertes groserías (dicen los ofendidos) al mismo tiempo que eufemismos y conceptos de altura   (cosa más o menos corriente entre la comunidad académica, por cierto -el detalle es que él tiene un micrófono al aire). Políticamente él mismo se define como anarquista revolucionario, según su interpretación de estos dos conceptos.

Marcelino es conocido en la comunidad intelectual y de los medios de comunicación del país por haber sido dirigente estudiantil en 1968. Al mismo tiempo, siempre le han criticado que haya salido corriendo del país de incógnito en una silla de ruedas con un yeso falso. Con este antecedente, se supone que es crítico, contestatario, antisistémico y rebelde; sin embargo, sus posturas ante casos como Atenco, las mujeres violadas en este suceso, las protestas de Oaxaca en 2006, los fraudes electorales mexicanos recientes, los supuestos accidentes en los que han muerto personajes clave como dos secretarios de gobernación panistas, las protestas contra el desafuero de López Obrador, la violencia generalizada, etc., difieren mucho de alguien que se presume revolucionario anarquista.

Coincido con su esceptisicmo, con su cautela a no tragarnos todo a la primera ni ver confabulaciones por todos lados de manera sistemática. Pero muchas opiniones suyas en temas sensibles, como en el caso de Atenco, son  más cercanas a las de los viejos dinosaurios a los cuales se supone que es opuesto. Su programa es variopinto, un tanto  informal y no tiene  la obligación de nada con nadie. Eso se entiende y se tolera que haya una posturas un tanto fáciles y desparpajadas, pero para él todo lo que haga la izquierda institucionalizada en partidos, está mal (coincido), salvo cuando se trata de viejos conocidos suyos (Cárdenas, Morín, etc.). Los movimientos ciudadanos que han salido a las calles en los últimos años, también son parte de la enorme lista de acarreados del pejismo, según él.  Si en 1968 él hubiera tenido la edad que tiene ahora, seguro el movimiento estudiantil sería para él obra de alguna infiltración comunista.  No sé si se trate de un asunto de edad. Tal vez no del todo. Pero hoy, creo que en ideas, posturas y opiniones,  está muy, muy lejos del anarquista revolucionario que presume ser.

Duré tantos años escuchando su programa por una simpatía que prendió en un momento clave. Cuando lo vi por primera vez, por ahí de 1996 0 1997, él coordinaba o participaba en el cineclub de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Me tocó ver que presentara dos películas que, para decirlo de manera cursi y trillada, me marcaron: Saló o los 120 días de Sodoma, de Pasolini y El Topo, de Jodorowsky. Las presentó con anécdotas, opiniones y críticas. Me enganché a ese cine y sus comentarios, en otras proyecciones, me parecieron muy documentados, sólidos y salpicados con una soltura procaz muy amena.  Esa manera de abordar temas desde una amplia y variada cultura general, la escuché en su programa de radio años después. De ahí que por una especie de lealtad o simpatía cultural, seguí el hilo por tanto tiempo. Pero ya he escuchado muchas posturas con las que difiero abiertamente.

Dos, por caso:

  • Las mujeres violadas en Atenco durante el traslado del sitio a los lugares de tención en el DF, inventaron que fueron violadas porque tenían un trauma de amor frustrado hacia su padre.
  • El regreso del PRI no tiene tacha. La gente votó limpiamente y cualquier opinión contraria, es imaginación del alucinado peje y toda la caterva que le sigue, incluidos los movimientos estudiantil y ciudadano.

No soy pejista. Tampoco veo complots por todas partes, pero ya tengo mucho para diferir con Marcelino. Me quedo ya con el recuerdo y ahí dejo el asunto.  Un radio escucha menos no es nada. Afortunadamente, tiene muchísimos salmones leales.

Broken Penguins

Saving broken Penguins, one page at a time.

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